Imprimir esta página
Miércoles, 28 Marzo 2012 08:55

Federación y Cultura... Destacado

Escrito por
Valora este artículo
(4 votos)

Una alianza superadora de viejas dicotomías

Corrían los primeros días del mes de marzo de 1999 y la Dirección de Cultura y Educación empezaba a delinear con la Comisión Amigos de la Cultura, la Semana de la Federación. El festejo heredado de las Gestiones de gobierno anteriores, había sido potenciado,

llegando a desarrollarse actividades durante cuatro días. En un análisis rápido cualquier observador hubiera dicho, que se estaba en el escalón necesario para proyectarla no solo a nivel regional, sino colocarla a la altura de los principales festivales del orden nacional.

El proceso posterior demostró lo contrario y la esencia de la misma, fue perdiendo fuerza, incluso llegando a zozobrar. Sin embargo, las malas decisiones, la falta de inversión y la ausencia de acciones coordinadas poco pudieron hacer. A pesar de todos los contratiempos, la Semana de la Federación resistió, y resiste hoy, bajo la denominación de Fiesta Nacional.

Se escucha, potenciado por el viento del este, al Chaqueño Palavecino, podríamos decir un punto, el más alto, de otra Semana de la Federación, que sigue resistiendo y el de la 9° Fiesta Nacional de la Federación, que no encuentra el empuje necesario para consolidarse como evento de alto nivel.

Pero la presencia del destacado músico, debería ser, como en aquellos días, los últimos de un complicado siglo XX, el trampolín necesario para el cambio que este festejo necesita. Hay en la masividad del evento algunas lecciones. La presencia de la gente, la calidez del encuentro de unos con otros, en condiciones de total igualdad, confirma que un hecho de esta magnitud, no se puede realizar lejos de la gente. Queda expuesto sobre la mesa el esquema básico para la organización exitosa potenciada a su máxima expresión, una química explosiva, pero que garantizaría la sustentabilidad del espectáculo, la interrelación necesaria e inevitable del estado en sus diferentes niveles, los inversores privados y las organizaciones sociales, todas, sin excepciones, sin monopolio de ningún tipo.

Quizás en algún lugar de la compleja trama de la gestión pública, se entienda, que la Semana y la Fiesta Nacional de la Federación, no son, el botín de una guerra de egos personales, ni la caja de ningún grupo. Son un espacio de todos, elementos que hacen a la identidad de nuestra comunidad, que hunden sus raíces en aquellos primigenios días cuando esto era una pobre empalizada, custodiada por un puñado de hombres y mujeres cargados de utopías. Y por consiguiente los logros son de todos y para todos. La Semana y la Fiesta Nacional de la Federación son expresiones culturales. Por lo tanto el Estado Municipal tiene una responsabilidad indelegable. Y si, como dice el locutor, ¡que show!. Hasta acá el lado artístico si se quiere de estas celebraciones. La otra cara de la moneda representa otro aspecto, el histórico, quizás el costado más débil de estos días, como de otros. Pero la historia da pelea ante tanto entretenimiento y puja con fuerza para ocupar quizás, su lugar, entre las razones más importantes. Si algo deberían ser la Semana y la Fiesta Nacional de la Federación, es la expresión de un pensamiento, de una forma de ser, de un modelo, todo esto bajo el paraguas del ideario federal.

Superar viejas dicotomías podría ser el hilo conductor para las nuevas miradas históricas. Las de ayer, superando el viejo enfrentamiento entre unitarios y federales. Y las de hoy, dicotomías alimentadas por un relato edulcorado, y a veces tergiversado, de nuestro devenir como sociedad.

También en este campo, el histórico--cultural, tiene impacto el espectacular recital del Chaqueño. Fue una demostración potente de la fuerza igualadora de la cultura. No había en la multitud diferencias, a nadie se le hubiera ocurrido tildar al otro de vende patria o de nacionalista. De unitario o federal. De Kirchnerista o anti K. La cultura tiene esa fuerza, iguala, ni para arriba ni para abajo. Iguala con una misma medida para todos. Decía Pablo, un amigo virtual, en famosa red social, que sentía estar ante un nuevo momento cultural. Quizás, solo falta que los responsables de interpretar lo que la gente dice y quiere, sepan hacer una lectura adecuada de los hechos. No escuchaba una apreciación así desde fines de los '90. Quiere decir eso, que hace falta mucho trabajo en el campo cultural. El martes 20, por si no lo interpretaron, se dio un paso importante.

"La movida cultural de fin de siglo" así titulan los autores de "220 años con historia", al trabajo realizado por una Comisión de Amigos de la Cultura. Y al igual que al comienzo del nuevo milenio "resulta conmovedor que la comunidad montense haya podido acceder a tan abundante y magnífico alimento para el espíritu"-

Porque no pensar que ahí, en el fortalecimiento del campo cultural, están las claves para consolidar un proyecto de país y de pueblo que contenga a todos, desde la pluralidad de voces y la diversidad. Un proyecto que se construya con el otro en condición de igual y no sobre su destrucción. ¿ Acaso no es este un componente del espíritu federal?. En fin la Semana y la Fiesta de la Federación, serán vividas plenamente solo cuando las viejas dicotomías hayan sido superadas y en eso deberíamos invertir gran parte de nuestros esfuerzos.

Alejandro Cortés

Leer 22239 veces Modificado por última vez en Miércoles, 28 Marzo 2012 09:11

El Tiempo

Ingresar