La Importancia de Conservar el Patrimonio
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Jueves, 09 Febrero 2012 12:17

La Importancia de Conservar el Patrimonio Destacado

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Museo Municipal Guardia del Monte Museo Municipal Guardia del Monte

En primer momento fue un rumor. En un segundo momento una noticia escuchada en forma incompleta. En un tercer momento la confirmación por medio de un mensaje de texto.

El rumor, ya no era rumor, era una decisión consolidada por un Decreto ad referéndum del Honorable Concejo Deliberante.

Que Enrique Uzal es una personalidad que integra el arco diverso de Montenses que ha contribuido al enriquecimiento cultural, es indiscutible. Y como tal ha sido honrado en diferentes momentos tanto que el Centro Cultural, la usina generadora de la cultura local, lleva su nombre y su imagen preside como es lógico ese espacio por el que transitan las más diversas manifestaciones del quehacer artístico, continuando con la labor empezada por Uzal.

A esta altura del relato, se preguntarán Amigos Lectores, a qué hago referencia y es a una decisión de trasladar el busto de Enrique Uzal a la Plaza Virrey Vértiz, más conocida por todos como Plaza España. Al dar publicidad a esta postura, la línea de debate será estar a favor o en contra. Y no es así. Me atrapa la idea de arrojar un poco de luz sobre la temática del patrimonio de los montenses, en este caso el histórico cultural, pero que también incluye el patrimonio natural, tan en boca de todos por los últimos sucesos ocurridos al calor de las "privatizaciones" de amplios espacios verdes de la costa de nuestra laguna.

Ya sea Uzal o la Laguna, el denominador común en estos dos casos testigos como otros tantos que no se mencionarán aquí, es poner sobre la mesa de debate la importancia de disponer de políticas públicas de conservación y cuidado del patrimonio cultural, histórico y natural de Monte.

En eso estaba cuando se produce la transición a la Gestión del Sr. Raúl Basualdo. Empapándome en el tema en un curso de posgrado de la universidad de Tres de Febrero sobre Gestión del Patrimonio y en el diseño de una idea consensuada durante la Gestión del Dr. Iribarne y especialmente por el impulso del entonces Secretario de Gobierno José Bonini, llamada simplemente Mapeo Patrimonial. Después al entrar en contacto con las líneas de investigación más actuales y trabajar, entro otros profesionales, con aquellos que pusieron en valor el casco histórico de C.A.B.A. o la Directora de la Casa del Bicentenario o los planificadores del Museo del Bicentenario; me di cuenta que esa simple idea de realizar un mapeo patrimonial y de escuchar las experiencias de otros distritos, algunos mucho más atrás de nuestros logros, era lo que en las ciudades globales en donde las políticas patrimoniales son cuestión de estado, se llama "Planificación estratégica de la cultura" algo muy parecido, pero mirado desde lejos, al conocido "Mapa Cultural de Sabadell". Qué pasó en Sabadell entre 1991 y 1995. Se llevó a cabo un plan estratégico que ponía en un lugar central la cultura de Sabadell y proponía una serie de acciones de mejora de la cultura local.

Está, en las quince líneas anteriores, el nódulo de la discusión. Y Uzal o la Laguna son debates colaterales, espero los últimos, de una política que entiende y gestiona el patrimonio como el resultado de acciones individuales. No sin antes preguntarme ¿Es realmente imperioso producir ese hecho? ¿Qué valor agrega a lo existente? Y ¿ El equilibrio arquitectónico y paisajístico?. Quizás los Señores Concejales, se den el tiempo necesario para formularse estas como otras tantas preguntas recuperando así un poco de la confianza de sus votantes.

Pero no sería bueno, cerrar el relato sin antes hacer algunas apreciaciones, sobre el nódulo central de la discusión, que nos debemos como comunidad, el patrimonio, en sus vertientes históricas, culturales y naturales, el tangible y el intangible.

Campo de trabajo de exquisitos investigadores o gran mercado de objetos suntuosos y exóticos, el patrimonio y las temáticas relacionadas con él, ha pasado a tener un lugar central en la planificación de cualquier comunidad, como queda establecido en el nacimiento de la "Agenda 21 de la cultura", en donde el patrimonio tiene un apartado especial como generador del desarrollo comunitario. Pero podríamos referenciar también la Carta de Venecia 1964, la de Quito 1967, la Declaración de Amsterdan 1975 sumada a la de Nara de 1994 y la de Burra, Brasilia 1995, Pos vernáculo 1999, el Documento de Zimbabwe 2003 o la Declaración de Foz de Iguazú 2008. En cada uno de estos acuerdos internacionales encontraremos marcos referenciales e indiscutibles de lo que se debe hacer en términos de patrimonio y de los daños colaterales que podemos provocar, muchas veces irreparables cuando tomamos decisiones unilaterales sobre una temática que es de todos. Porque en temas de patrimonio, todos somos responsables.

El patrimonio no nace patrimonio, se gesta en el seno de una comunidad, adquiere rasgos colectivos y se mantiene vigente. Por eso se lo ve como un cohesionador social, es un anclaje fundamental en un mundo globalizado que atenta contra las identidades locales. El patrimonio es la caja fuerte en la que se conservan los rasgos identitarios de un conjunto social. Por eso sacar o cambiar elementos de ese patrimonio puede afectar esa identidad. Cambiar una estatua de lugar o un cuadro o modificar una fachada no es cosa menor, porque no es un tema menor todo lo que esté relacionado con nuestra identidad como comunidad. Y si el patrimonio tangible, lo visible, es permanentemente atacado, ni hablar de capital simbólico de toda una comunidad, conocido como patrimonio intangible, diría que en muchas comunidades del interior se encuentra en peligro de extinción, por suerte en Monte se dieron algunos pasos al organizar el primer Taller de Historia Oral a cargo de una referente nacional e internacional como lo es Laura Benadiba, en este momento dictando sus tradicionales talleres en España.

Con esto quiero decir que es una de cal y una de arena en el balance de estos años trabajando en pos de una política pública que contemple el patrimonio no como un dato accesorio y decorativo o el fundamento de simples actos figurativos sin proyección. Sino el patrimonio entendido en su mayor amplitud, como experiencia social, como elemento de cohesión, como capital social en bruto, que puede convertirse, con políticas serias de por medio, en un capital económico altamente valorable en el diseño de cualquier estrategia de desarrollo comunitario en el corto y en el largo plazo.

Un nuevo mensaje de texto, con un breve texto esperanzador. Un segundo mensaje con un texto con una respuesta no tan positiva. Me encuentran trabajando para la Dirección de Cultura, a pedido de la Sra. Lidia Errecalte, en el diseño de otras actividades relacionadas con el quehacer cultural local. Porque así es esto. Una de cal y otra de arena. Pero convencido de ser, el espectador, de un modo de hacer la cosa pública, que está dando sus últimos coletazos, para dar paso a una nueva forma de vivir lo público.

Me viene a la mente, entre tantas cosas leídas estos últimos días relacionadas con la temática del patrimonio, este remate

"resta que los otros poderes del estado reaccionen, que el resto de la ciudadanía participe, que los protagonistas de la cultura respalden, que los inversores reemplacen algo de cantidad por calidad"

y así salvar el patrimonio cultural. En ese camino me encuentro y espero poder encontrarme con todos, porque en nuestro panteón del patrimonio, Uzal, como otros tantos generadores de cultura esperan la respuesta definitiva.

Alejandro Cortés

Leer 7228 veces Modificado por última vez en Viernes, 09 Marzo 2012 20:38
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